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Acapulco, Andrés de Urdaneta


By acatl - Posted on 24 June 2008


Tres años después de llegar Juan Sebastián Elcano a Sanlúcar, al término del primer viaje de circunnavegación del globo, torna a emprender una travesía similar (ya el mundo no puede asustarlo), como piloto de la armada de fray Garci-Jofre de Loaisa, en 1525. Tras de pasar este por el Estrecho de Magallanes, se lanza a cruzar el inmenso Pacífico. Pero mueren al ir por el dilatado pielago Loaisa y, dias después, Elcano. Al ultimo lo sustituye Toribio Alonso de Salazar quien, ay, no tarda igualmente en morir. Se nombra en su lugar a Martin Iñiguez de Garquizano y él, con la nave capitana Santa María de la Victoria, llega a las Islas de las Especias o de la Especiería: las Molucas, también llamadas Islas del Moluco. Acapulco Durante largos ocho años aguardaran ahí auxilio de España los sobrevivientes y, en 1528, conocerán a Álvaro de Saavedra cuando llegue de la Nueva España. Al fin, en 1535, prosiguen lo que resultara el segundo viaje de circunnavegación del planeta. Anclaran, un año mas tarde, en Portugal.

El último jefe de aquellos esforzados aventureros es Andrés de Urdaneta. Tenia 17 años cuando Elcano lo tomó como asistente. En Lisboa, donde lo despojaron de relaciones y documentos que iba a entregar al rey de España, cumple los 28. Y pasaba de los 50 cuando, habiendo ingresado en un convento agustino de la Nueva España, a la que llegó por invitación de Pedro de Alvarado, en 1538, siguiendo la opinión de Luis de Velasco le propone Felipe II a Urdaneta que sea compañero de Miguel López de Legazpi y Gurruchategui, en la proyectada expedición a las Islas del Poniente. "Porque según la mucha noticia que dizque tenéis de las cosas de aquella tierra y entender, como entendéis bien la navegación della y ser buen cosmógrafo, será de buen efecto que vos fuésedes en los dichos navíos, así para lo que toca a dicha navegación, como para el servicio de Dios nuestro Señor y nuestro", indica, en carta fechada el 24 de septiembre de 1559, el rey de España a Andrés Urdaneta quien, desde Acapulco, responde al monarca español el 28 de mayo de 1560, aceptando.